Una evaluación exhaustiva de las Naciones Unidas ha revelado un declive catastrófico del 81% en las poblaciones de peces de agua dulce migratorios durante los últimos cinco decenios, destacando una de las crisis de biodiversidad más severas que enfrentan los ecosistemas acuáticos en todo el mundo. Los hallazgos, publicados esta semana, subrayan la necesidad urgente de cooperación internacional para proteger a las especies que atraviesan múltiples países durante sus ciclos de vida.