La tripulación del Artemis II de la NASA presenció un raro eclipse solar que duró casi una hora durante su histórico sobrevuelo del lado oculto de la Luna el 6 de abril, capturando imágenes de regiones que ningún ser humano había visto antes.
Los cuatro astronautas —Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen— viajaron más de 406.700 kilómetros desde la Tierra, superando el récord de distancia del Apolo 13. Durante su sobrevuelo lunar de siete horas, documentaron cráteres de impacto, flujos de lava antiguos y fracturas en la superficie, turnándose en las ventanas de la nave Orion.
La tripulación observó en su totalidad el cráter de la cuenca Oriental, cuyo centro oscuro está relleno de lava seca de erupciones ocurridas hace miles de millones de años. Propusieron nombrar dos cráteres más pequeños cercanos como Integridad, en honor a su nave espacial, y Carroll, en memoria de la esposa fallecida de Wiseman.
Hay tanta magia en el terminador —las islas de luz, los valles que parecen agujeros negros [donde] caerías directamente al centro de la Luna si pisaras algunos de ellos—. Es visualmente tan cautivador
Victor Glover, Astronauta — New Scientist
Glover mostró una fascinación particular por el terminador lunar —el límite entre el día y la noche donde la luz del sol crea sombras dramáticas que revelan detalles del terreno invisibles bajo una iluminación completa.
Enmarca la misión como un regreso triunfal a la exploración lunar, destacando los logros científicos y visuales con descripciones detalladas de las observaciones de los astronautas. La cobertura celebra hitos de la exploración espacial humana mientras resalta los logros técnicos y estéticos de los esfuerzos de documentación de la tripulación.
Presenta la misión como un éxito institucional importante, enfatizando la recolección de datos científicos y los logros que batieron récords. El enfoque se centra en las capacidades técnicas de la NASA y el valor inspirador de las imágenes, posicionando a la agencia como cumplidora de sus promesas en la exploración lunar.
Cubre la misión como un hito espacial significativo, centrándose en los aspectos técnicos y la documentación visual del fenómeno del eclipse. El informe destaca el contexto histórico del regreso de humanos a las proximidades lunares tras décadas, tratándolo como un logro científico internacional más que específicamente estadounidense.
El eclipse ocurrió mientras la Orion estaba posicionada detrás de la Luna, con el sol completamente oculto mientras la luz reflejada de la Tierra seguía iluminando la superficie lunar que enfrentaba a nuestro planeta. Durante este período, la tripulación perdió comunicación con el control de la misión, pero continuó fotografiando y registrando observaciones.
Los astronautas también reportaron haber presenciado seis destellos de impacto de meteoroides en la superficie lunar oscurecida y capturaron imágenes que mostraban tanto la Tierra como la Luna en fases diferentes simultáneamente.
La Luna está en fase gibosa y la Tierra en creciente
Jeremy Hansen, Astronauta — New Scientist
La luz reflejada de la Tierra era tan intensa que la tripulación cubrió una ventana con una camisa de repuesto para controlar el resplandor. Documentaron secuencias de la puesta y salida de la Tierra a medida que cambiaba su perspectiva orbital.
Nuestros cuatro astronautas del Artemis II —Reid, Victor, Christina y Jeremy— llevaron a la humanidad en un increíble viaje alrededor de la Luna y trajeron imágenes tan exquisitas y llenas de ciencia que inspirarán a generaciones por venir
Dra. Nicky Fox, Administradora Asociada — NASA News
La misión marca el regreso de la humanidad a las proximidades de la Luna por primera vez desde 1972. La tripulación ahora se dirige de vuelta a la Tierra, con un amerizaje previsto frente a la costa de California el 10 de abril.