El papa León XIV llegó este miércoles a Camerún para una visita de cuatro días con el objetivo de promover la paz en un país devastado por casi una década de conflicto separatista. Durante su primer encuentro con el presidente Paul Biya, el pontífice lanzó un mensaje contundente contra la corrupción.
Miles de fieles se alinearon a lo largo de la ruta de 25 kilómetros que va desde el aeropuerto de Yaoundé-Nsimalen hasta el palacio presidencial, donde el pontífice, de 70 años, mantuvo conversaciones privadas con Biya, el mandatario más longevo del mundo con 93 años. El encuentro ha generado división entre los católicos cameruneses: el clero ha expresado su preocupación de que podría legitimar la controvertida victoria electoral de Biya en su octavo mandato, obtenida en octubre del año pasado.
Ante casi 2.000 diplomáticos y funcionarios gubernamentales reunidos en el palacio presidencial, León XIV subrayó la necesidad de combatir la corrupción sistémica y proteger los derechos humanos. Hizo un llamado a una paz auténtica, insistiendo en que las medidas de seguridad deben respetar la dignidad humana y proteger a los más vulnerables.
La seguridad es una prioridad, pero siempre debe ejercerse con respeto a los derechos humanos, combinando rigor y grandeza de alma, con especial atención a los más vulnerables
Papa León XIV — RFI
La visita papal ocurre en un momento en que los separatistas anglófonos de las regiones noroeste y suroeste de Camerún declararon una tregua de tres días a partir de este miércoles. El conflicto, que estalló tras la represión violenta de las protestas de 2016, ha dejado más de 6.000 muertos, según organizaciones de derechos humanos.
NPR enmarca la visita desde la perspectiva de la gobernanza democrática y los derechos humanos, destacando el rechazo del Vaticano al liderazgo autoritario y resaltando el carácter disputado de la elección de Biya. El medio posiciona el mensaje de León XIV sobre la 'democracia auténtica' como una crítica implícita al sistema político camerunés, reflejando las preocupaciones estadounidenses sobre el retroceso democrático en África.
RFI ofrece una cobertura equilibrada centrada en la misión de paz y los aspectos diplomáticos prácticos, aunque señala las divisiones internas en la Iglesia católica sobre la legitimación del gobierno de Biya. Como antigua potencia colonial con influencia continua en el África francófona, Francia presenta la perspectiva de estabilidad y mediación, priorizando estos aspectos sobre las críticas políticas directas, lo que refleja su compleja relación con los líderes africanos.
Los medios indios enmarcan la visita papal a través de las tensiones entre grandes potencias, destacando las repetidas críticas de Trump al Papa como un subargumento significativo que resalta la relación tensa entre Estados Unidos y la autoridad moral global. Esta perspectiva refleja el enfoque no alineado de India en asuntos internacionales, presentando la historia tanto como un tema regional africano como una fricción geopolítica más amplia entre el liderazgo secular y religioso a nivel mundial.
Los medios saudíes presentan la visita papal con una neutralidad cuidadosa, centrándose en el mensaje anticorrupción del Papa y mencionando la subtrama de las críticas de Trump, lo que refleja el delicado equilibrio del Reino entre su relación con Washington y sus propias preocupaciones sobre las lecciones morales externas. El enfoque enfatiza los desafíos de gobernanza en África sin establecer paralelos con los sistemas autoritarios regionales, posicionando a Arabia Saudita como observadora más que como parte interesada en la dinámica diplomática cristiano-musulmana.
Los medios turcos destacan el enfrentamiento audaz del Papa con las estructuras de poder establecidas, enmarcando su postura anticorrupción como un liderazgo moral legítimo que trasciende los límites religiosos. Esta perspectiva se alinea con la narrativa de Turquía como potencia regional que desafía a las élites occidentales respaldadas, viendo las críticas papales a los 'poderosos y ricos' como una validación de posiciones similares turcas frente a los desequilibrios de poder global.
León XIV tiene previsto viajar este jueves a Bamenda, epicentro de la crisis anglófona, donde celebrará una misa y pronunciará un mensaje de paz. La visita marca el primer viaje papal a la zona de conflicto desde que comenzó la violencia hace ocho años.
El Vaticano ha dejado claro su rechazo al liderazgo autoritario. Recientemente, León XIV escribió que la democracia requiere fundamentos morales para evitar convertirse en "una tiranía mayoritaria o una máscara del dominio de las élites económicas y tecnológicas". Su gira por África, la primera de un papa estadounidense, ya incluyó paradas en Argelia, donde enfrentó críticas del expresidente Donald Trump.
En Camerún, donde más de un tercio de los 30 millones de habitantes son católicos, la Iglesia opera extensas redes de hospitales, escuelas y organizaciones benéficas. La institución desempeña un papel crucial de mediación en la política nacional, lo que hace que la visita papal sea especialmente significativa para los esfuerzos de paz en curso.
Cuando el papa ponga sus pies en el suelo de Bamenda, deberíamos tener paz. Que cesen todos los asesinatos y los secuestros
Giovanni Mbuna, sobreviviente de secuestro — RFI English
El Vaticano modificó el itinerario de León XIV en el último momento: ahora será el presidente Biya, y no el primer ministro, quien pronunciará un discurso antes de que el pontífice se dirija a las autoridades gubernamentales. Este cambio refleja la sensibilidad política que rodea la visita en un país donde los grupos de oposición siguen cuestionando la victoria electoral de Biya.