Dos fuerzas mayores en la industria global de la belleza están explorando una posible fusión que podría remodelar el panorama de los cosméticos. Estée Lauder Companies y Puig, de España, han confirmado que están en conversaciones preliminares de adquisición, un movimiento que combinaría algunas de las marcas de belleza más prestigiosas del mundo bajo un mismo paraguas corporativo.

La confirmación de las conversaciones hizo que las acciones de Puig se dispararan aproximadamente un 15% en la negociación de Madrid, reflejando el optimismo de los inversores sobre la creación de valor de la posible operación. Puig, fundada en 1914 y aún controlada por la familia fundadora, ha construido una cartera que incluye Charlotte Tilbury, fragancias Jean Paul Gaultier y Carolina Herrera, junto con sus propias marcas de lujo.