El Primer Ministro británico Keir Starmer y el Presidente estadounidense Donald Trump celebraron conversaciones sobre la necesidad crítica de reapertura del Estrecho de Ormuz, un cuello de botella marítimo vital a través del cual transita aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo diariamente.

La vía estratégica, ubicada entre Irán y la Península Arábiga, se ha convertido en un punto focal de preocupación internacional, ya que las tensiones en la región continúan impactando las rutas de navegación global. El estrecho paso, de tan solo 21 millas de ancho en su punto más estrecho, sirve como ruta principal para las exportaciones de petróleo de naciones del Golfo, incluyendo Arabia Saudita, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos.