Rusia y Ucrania han acordado detener las operaciones de combate durante 32 horas durante el fin de semana de Pascua Ortodoxa, marcando un breve respiro en una guerra que lleva más de cuatro años sin visos de terminar.
El Kremlin anunció el jueves que el presidente Vladimir Putin ordenó a las fuerzas rusas cesar el fuego a partir de las 16:00 hora de Moscú del sábado hasta la medianoche del domingo. El presidente ucraniano Volodímir Zelenski confirmó que Ucrania reciprocaría la pausa, aunque previamente había instado a establecer tal tregua.
La gente necesita una Pascua sin amenazas y un avance real hacia la paz, y Rusia tiene la oportunidad de no reanudar los ataques incluso después de la Pascua
Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania — Radio Free Europe
La tregua temporal cubre las celebraciones de la Pascua Ortodoxa, que en ambos países se observan el 12 de abril. El ministro de Defensa de Rusia, Andrei Belousov, instruyó al Estado Mayor a detener las operaciones militares durante este período, aunque las fuerzas rusas permanecen preparadas para responder a cualquier violación.
Horas después del anuncio del alto el fuego, la violencia continuó. El gobernador de la región de Dnipropetrovsk informó que los ataques con artillería y aéreos rusos mataron a dos personas, mientras que las fuerzas enemigas atacaron tres distritos casi 30 veces con drones y artillería.
RFE/RL enmarca el alto el fuego como un gesto limitado en medio de una diplomacia más amplia estancada, destacando la distracción de EE.UU. con Irán y la brecha entre las demandas de seguridad de Ucrania y las exigencias territoriales de Rusia. El medio presenta las declaraciones de ambas partes sin juicios editoriales, al tiempo que señala el patrón histórico de violaciones de treguas.