Un incendio se declaró en el velódromo olímpico de Río de Janeiro en la madrugada del miércoles, requiriendo la intervención de 80 bomberos y 20 camiones de bomberos para controlar las llamas. El fuego afectó principalmente la estructura del techo de la instalación, que albergó las pruebas de ciclismo durante los Juegos Olímpicos de Verano de 2016.
Los equipos de emergencia llegaron al lugar a las 4:17 AM hora local tras recibir reportes del incendio. Las llamas se concentraron en el área del techo de la arena, extendiéndose por el techo de lona antes de que los bomberos lograran contenerlas. No se reportaron heridos durante el incidente.
El velódromo alberga el Museo Olímpico de Brasil, que contiene exhibiciones y artefactos históricos de los Juegos, incluyendo antorchas y medallas olímpicas. Los bomberos trabajaron tanto dentro como fuera del edificio para proteger la colección del museo de posibles daños.
El velódromo y el Museo Olímpico apenas se vieron afectados por el incendio
Eduardo Cavaliere, alcalde de Río de Janeiro — Agência Brasil
A pesar de las escenas dramáticas de llamas y humo, la pista de ciclismo permaneció intacta y operativa. La instalación es el centro de ciclismo en pista más grande y destacado de Brasil, y sirve como base de entrenamiento para los equipos nacionales de halterofilia y ciclismo.
ABC enmarca la historia como una respuesta de emergencia directa, destacando la magnitud de los esfuerzos de los bomberos y la importancia olímpica de la instalación. Su perspectiva, enfocada en el clima, resalta la recurrencia de incendios en la instalación, sugiriendo posibles vulnerabilidades en la infraestructura sin establecer conexiones climáticas explícitas.