Las autoridades serbias descubrieron el domingo dos mochilas con explosivos y detonadores cerca de un gasoducto ruso crítico, lo que desató una crisis diplomática y una polémica electoral a solo días de las elecciones parlamentarias de Hungría, programadas para el 12 de abril.

Los explosivos fueron encontrados a varios cientos de metros del gasoducto Balkan Stream, cerca de Kanjiza, en la frontera con Hungría. Este gasoducto, una extensión del sistema TurkStream de Rusia, transporta gas natural desde Rusia a través de Turquía y los Balcanes hasta Europa Central, lo que lo convierte en vital para la seguridad energética de Hungría.

Nuestras unidades encontraron un explosivo de poder devastador. Le informé al primer ministro Orban que lo mantendríamos al tanto de la investigación.

Aleksandar Vucic, presidente de Serbia — Instagram

El primer ministro húngaro, Viktor Orban, convocó de inmediato una reunión del consejo de defensa de emergencia y ordenó protección militar para la sección húngara del gasoducto. Sin mencionar directamente a Ucrania, Orban sugirió que el incidente formaba parte de un patrón más amplio de ataques a infraestructuras energéticas.

Ucrania lleva años intentando cortar a Europa del suministro energético ruso. La sección rusa de TurkStream también está bajo ataques militares continuos. Los esfuerzos de Ucrania representan un peligro mortal para Hungría.

Viktor Orban, primer ministro de Hungría — Facebook

El ministerio de Relaciones Exteriores de Ucrania rechazó categóricamente cualquier participación en el incidente. El momento en que ocurrió ha generado sospechas entre figuras de la oposición y fuentes de inteligencia, ya que ocurre exactamente una semana antes de las elecciones húngaras, donde el partido de Orban, Fidesz, va por detrás del partido opositor Tisza en las encuestas.