Cuba anunció el jueves que liberará a 2,010 prisioneros mediante un indulto gubernamental, marcando la segunda liberación masiva de presos en lo que va del año, en un contexto de creciente presión por el bloqueo petrolero impuesto por EE.UU.
El gobierno cubano enmarcó la decisión como un gesto humanitario vinculado a las celebraciones de la Semana Santa, evitando cualquier referencia directa a las tensiones crecientes con la administración Trump. El anuncio llega en un momento en que las restricciones petroleras, que se prolongan desde hace meses, han provocado apagones generalizados en la isla, dejando a la población en graves dificultades para acceder a servicios básicos.
Entre los beneficiados se incluyen tanto extranjeros como ciudadanos cubanos, abarcando a mujeres, presos de la tercera edad y jóvenes. Las autoridades cubanas indicaron que los indultos fueron concedidos tras un análisis detallado de los delitos cometidos, el comportamiento de los reclusos, el tiempo cumplido y su estado de salud.
El gobierno excluyó de la amnistía a ciertas categorías, como quienes fueron condenados por agresión sexual, homicidio, narcotráfico, robo de ganado, robo a mano armada, corrupción de menores y delitos contra la autoridad. También quedaron fuera los reincidentes y quienes, habiendo sido indultados previamente, cometieron nuevos delitos.
Las autoridades cubanas no proporcionaron un cronograma para las liberaciones ni detalles sobre los cargos específicos de los presos que serán puestos en libertad. El gobierno mantiene que no existen presos políticos, aunque la organización activista Presos Defendidos documentó 1,214 personas encarceladas por motivos políticos hasta febrero.
NPR enmarca la liberación de prisioneros como un acto que ocurre bajo extrema presión de EE.UU. por el bloqueo petrolero. El medio destaca la crisis humanitaria causada por los apagones y señala el patrón de Cuba de liberaciones estratégicas durante momentos diplomáticos clave.