La violencia estalló en varias aldeas palestinas en Cisjordania ocupada durante el fin de semana del Eid al-Fitr, cuando grupos de colonos israelíes lanzaron ataques coordinados contra viviendas, vehículos y civiles en lo que funcionarios locales describieron como actos de castigo colectivo.

La escalada comenzó tras la muerte del colono israelí de 18 años Yehuda Sherman, quien aparentemente fue golpeado por un vehículo conducido por un palestino mientras andaba en su quad cerca de los puestos de asentamiento en Cisjordania septentrional. Dentro de horas del incidente, docenas de colonos se movilizaron en múltiples comunidades palestinas, atacando la infraestructura civil en aparente represalia.