Cientos de miles de estadounidenses salieron a las calles en todo Estados Unidos en protestas coordinadas contra la administración del Presidente Donald Trump, marcando una de las manifestaciones más grandes del movimiento 'Sin Reyes' hasta la fecha. La movilización nacional abarcó los 50 estados, con aproximadamente 3.300 marchas separadas organizadas bajo una pancarta que rechaza explícitamente la autoridad monárquica en América.
El movimiento 'Sin Reyes' toma su nombre del rechazo fundacional de América a la monarquía tras la independencia de Gran Bretaña hace 250 años. Los organizadores han posicionado las protestas como un desafío directo a lo que caracterizan como el estilo de gobierno autoritario de Trump, con manifestaciones que se extienden más allá de los centros urbanos tradicionales hacia áreas rurales previamente menos comprometidas en el activismo anti-Trump.
La escala de las protestas del sábado representa una escalada significativa en la oposición organizada a la administración Trump. Los medios franceses sugieren que se esperaba que millones de estadounidenses participaran, mientras que los medios alemanes señalaron que las manifestaciones abordaban no solo preocupaciones sobre el gobierno autoritario sino también el aumento del costo de vida que afecta a los estadounidenses ordinarios.
Los respaldos de celebridades añadieron prominencia a varios eventos, con la estrella de rock Bruce Springsteen programado para actuar en la manifestación de St. Paul. El alcance del movimiento se ha expandido internacionalmente, con protestas de solidaridad reportadas en múltiples países, señalando una creciente preocupación global sobre los desarrollos políticos estadounidenses.
Detrás del movimiento está una pareja casada que anteriormente escribió manuales de resistencia durante la primera presidencia de Trump. Sus esfuerzos organizativos han movilizado exitosamente a millones de participantes a través de redes de base que se extienden desde Alaska hasta grandes áreas metropolitanas como Nueva York.