China y Rusia vetaron este martes una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que habría impulsado esfuerzos coordinados para proteger el tráfico marítimo en el Estrecho de Ormuz, bloqueando así una acción internacional horas antes del plazo de las 8 p.m. (hora del Este) fijado por el presidente Donald Trump para que Irán reabriera esta estratégica vía fluvial.

La votación registró 11 votos a favor, dos en contra y dos abstenciones, de Pakistán y Colombia. La resolución había sido debilitada repetidamente durante las negociaciones con la esperanza de que Moscú y Pekín se abstuvieran en lugar de ejercer su poder de veto como miembros permanentes del Consejo de Seguridad.

Bahréin, que ocupa la presidencia rotativa del Consejo de Seguridad, patrocinó la resolución en coordinación con los estados del Consejo de Cooperación del Golfo. La propuesta original habría autorizado a los países a utilizar "todos los medios necesarios" —terminología de la ONU que incluye el uso de la fuerza militar— para garantizar el tránsito por el estrecho.

"El régimen iraní tiene hasta las 8 p.m. hora del Este para responder al momento y hacer un acuerdo con Estados Unidos"

El proyecto de resolución no ha sido adoptado, debido al voto negativo de un miembro permanente del Consejo

Abdullatif bin Rashid Al Zayani, ministro de Relaciones Exteriores de Bahréin — Al-Monitor

Tras la oposición de las potencias con derecho a veto, el texto fue diluido para eliminar referencias a acciones ofensivas y a la autorización del Consejo de Seguridad. La versión final se limitó a "alentar enérgicamente" a los Estados a coordinar esfuerzos "defensivos" para escoltar buques comerciales y disuadir interferencias con la navegación.

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Enmarca la historia como una crisis diplomática centrada en la cuenta regresiva hacia el plazo de Trump y la retórica cada vez más agresiva. Destaca el marco legal internacional sobre crímenes de guerra e infraestructuras civiles, reflejando el enfoque multilateral tradicional de Francia en la resolución de conflictos.